Arthur Schopenhauer
dijous, 24 d’abril del 2008
Sant Jordi
dissabte, 12 d’abril del 2008
El "destructor"
Font: Imatge del 1511. http://www.bne.es/BDH/index.htm (veure grabados alemanes)"¿Por qué - no podía dejar de preguntarme - quisieron matar al "destructor" cuando era un dirigente que les enseñaba cosas nuevas e importantes? ¿Es que, al envejecer, el "destructor" cometió actos perjudiciales para la aldea?"
He aquí la respuesta de mi abuela. En ocasiones el "destructor" gastó bromas y molestó a los aldeanos, pero eso ¿cómo podía resultar perjudicial para la aldea? Antes bien, fue la ocasión de una nueva enseñanza para los habitantes. Sencillamente, empezaron a comprender que el "destructor" era inmortal. El hecho de que un hombre que no moriría jamás estuviera entronizado en la cúspide de la vida de la aldea les resultaba insoportable. Si el "destructor" continuaba elevándose por encima de sus cabezas como una montaña, nunca conocerían cambios. Tuvieron que llegar a esta conclusión. Al término de sus reflexiones, debieron decirse: como el "destructor" era un gran personje, no había otro remedio que matarlo para dar paso a una nueva corriente en la aldea del valle.
He aquí la respuesta de mi abuela. En ocasiones el "destructor" gastó bromas y molestó a los aldeanos, pero eso ¿cómo podía resultar perjudicial para la aldea? Antes bien, fue la ocasión de una nueva enseñanza para los habitantes. Sencillamente, empezaron a comprender que el "destructor" era inmortal. El hecho de que un hombre que no moriría jamás estuviera entronizado en la cúspide de la vida de la aldea les resultaba insoportable. Si el "destructor" continuaba elevándose por encima de sus cabezas como una montaña, nunca conocerían cambios. Tuvieron que llegar a esta conclusión. Al término de sus reflexiones, debieron decirse: como el "destructor" era un gran personje, no había otro remedio que matarlo para dar paso a una nueva corriente en la aldea del valle.
Kenzaburo Oé. 1986. M/T y la historia de las maravillas del bosque.
dimarts, 1 d’abril del 2008
L'esperança i la por
No tenemos ni idea de prever nuestro propio estado emocional futuro, y sobreestimamos la duración o la intensidad de futuros estados emocionales (impact bias)
El “yo” actual es muy patoso a la hora de empatizar con el “yo” futuro, de ser realmente capaces de ponernos en el lugar de la persona que vamos a ser. Todos hemos tenido esta experiencia, hacemos una gran comida familiar en vacaciones y comemos y comemos y comemos, y al final de la comida decimos: nunca más voy a comer. Y si alguien pregunta: ¿qué te gustaría desayunar mañana? Dices: mañana no tendré hambre. Tu “yo” actual ha comido tanto que no puede concebir la idea de un “yo futuro” con hambre. Cuando nos encontramos en cualquier clase de estado emocional: hambre, excitación sexual, miedo, alegría, nos resulta muy difícil imaginar que nuestros “yos” futuro
s no se encontrarán exactamente en el mismo estado. (vacio de empatia)
Cuando experimentamos traumas verdaderos, que en realidad nos afectan, nos hieren, afectan nuestra autoestima o ponen en peligro la felicidad, es cuando se activa el sistema inmunológico psicológico; por ejemplo un divorcio, la muerte de los padres, la pérdida del trabajo... estos son sucesos muy importantes en la vida, y en cuanto suceden el sistema inmunológico psicológico se activa y ayuda a la persona a encontrar de nuevo la felicidad. Los traumas pequeños, lo que podemos denominar “contrariedades”, no tienen suficiente poder para activar el sistema inmunológico psicológico, o sea que aunque nos hacen sentirnos un poco mal, seguimos sintiéndonos un poco mal. Quizá una forma mejor de explicar esto es que la gente no racionaliza los traumas muy pequeños, pero si me abandona mi mujer yo diré: “nunca fue la mujer para mi y soy más feliz sin ella...”
"El beneficio de no cometer este error aparenta ser un poco más de felicidad" dice. "Cuando escoges entre dos trabajos, no sudarias tanto porque dirias: 'Sabes, seré feliz de las dos maneras. Me adapataré a las circunstancias, así que no tiene sentido que me rompa la cabeza durante la próxima semana'. Pero quizás nuestras caricaturas del futuro - estas previsiones sobredimensionadas de como de bueno o malo será - quizás són estas previsiones ilusorias que nos mantienen en movimiento en una dirección sobre la otra. Quizás no queremos una sociedad que se encoja de hombros y diga, 'Realmente, no veo la diferencia'.
Link http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9E0DEFD61538F934A3575AC0A9659C8B63&sec=&spon=&pagewanted=all
Biaixos en la presa de decisió: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_cognitive_biases
Font de la imatge: http://manumore.blogspot.com/
El “yo” actual es muy patoso a la hora de empatizar con el “yo” futuro, de ser realmente capaces de ponernos en el lugar de la persona que vamos a ser. Todos hemos tenido esta experiencia, hacemos una gran comida familiar en vacaciones y comemos y comemos y comemos, y al final de la comida decimos: nunca más voy a comer. Y si alguien pregunta: ¿qué te gustaría desayunar mañana? Dices: mañana no tendré hambre. Tu “yo” actual ha comido tanto que no puede concebir la idea de un “yo futuro” con hambre. Cuando nos encontramos en cualquier clase de estado emocional: hambre, excitación sexual, miedo, alegría, nos resulta muy difícil imaginar que nuestros “yos” futuro
s no se encontrarán exactamente en el mismo estado. (vacio de empatia)Cuando experimentamos traumas verdaderos, que en realidad nos afectan, nos hieren, afectan nuestra autoestima o ponen en peligro la felicidad, es cuando se activa el sistema inmunológico psicológico; por ejemplo un divorcio, la muerte de los padres, la pérdida del trabajo... estos son sucesos muy importantes en la vida, y en cuanto suceden el sistema inmunológico psicológico se activa y ayuda a la persona a encontrar de nuevo la felicidad. Los traumas pequeños, lo que podemos denominar “contrariedades”, no tienen suficiente poder para activar el sistema inmunológico psicológico, o sea que aunque nos hacen sentirnos un poco mal, seguimos sintiéndonos un poco mal. Quizá una forma mejor de explicar esto es que la gente no racionaliza los traumas muy pequeños, pero si me abandona mi mujer yo diré: “nunca fue la mujer para mi y soy más feliz sin ella...”
"El beneficio de no cometer este error aparenta ser un poco más de felicidad" dice. "Cuando escoges entre dos trabajos, no sudarias tanto porque dirias: 'Sabes, seré feliz de las dos maneras. Me adapataré a las circunstancias, así que no tiene sentido que me rompa la cabeza durante la próxima semana'. Pero quizás nuestras caricaturas del futuro - estas previsiones sobredimensionadas de como de bueno o malo será - quizás són estas previsiones ilusorias que nos mantienen en movimiento en una dirección sobre la otra. Quizás no queremos una sociedad que se encoja de hombros y diga, 'Realmente, no veo la diferencia'.
Link http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9E0DEFD61538F934A3575AC0A9659C8B63&sec=&spon=&pagewanted=all
Biaixos en la presa de decisió: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_cognitive_biases
Font de la imatge: http://manumore.blogspot.com/
Triar mola?
Tener más posibilidades de elección no significa ser más feliz.
A un grupo de estudiantes, que estaban haciendo un curso en fotografía, les explicamos cómo hacer y revelar las fotos. Al final del curso tenían dos fotografías maravillosas, en blanco y negro de 8 x 10, de las que estaban muy orgullosos. Les dijimos que ellos se podían quedar una y que nosotros nos quedaríamos la otra. A la mitad de los estudiantes se les dijo que si cambiaban en cualquier momento de opinión y querían cambiar la foto no pasaba nada, y a la otra mitad se le dijo que una vez que habían tomado una decisión ésta era irrevocable. Hicimos un seguimiento de los estudiantes, de lo satisfechos que estaban con la foto que habían elegido, y no había ninguna duda en los resultados: los que no tenían opción a cambiarla estaban más contentos. Los que tuvieron la posibilidad de cambiarla vivían en un estado de duda: hice la elección correcta, quizá me equivoqué. Pero lo más interesante es que en nuestros experimentos, cuándo se le pregunta a las personas “¿en cuál de estas dos condiciones anteriores te gustaría estar?” siempre escogen “el poder elegir”. Es decir que esto es muy importante: sabemos que una de las dos situaciones hace a la gente más feliz que la otra, y sin embargo siempre escogemos la que no nos hace feliz.
Daniel Gilbert
Links:
http://www.ted.com/index.php/talks/view/id/97 En angles
http://www.rtve.es/tve/b/redes/semanal/prg345/frcontenido.htm Pots llegir l´entrevista
A un grupo de estudiantes, que estaban haciendo un curso en fotografía, les explicamos cómo hacer y revelar las fotos. Al final del curso tenían dos fotografías maravillosas, en blanco y negro de 8 x 10, de las que estaban muy orgullosos. Les dijimos que ellos se podían quedar una y que nosotros nos quedaríamos la otra. A la mitad de los estudiantes se les dijo que si cambiaban en cualquier momento de opinión y querían cambiar la foto no pasaba nada, y a la otra mitad se le dijo que una vez que habían tomado una decisión ésta era irrevocable. Hicimos un seguimiento de los estudiantes, de lo satisfechos que estaban con la foto que habían elegido, y no había ninguna duda en los resultados: los que no tenían opción a cambiarla estaban más contentos. Los que tuvieron la posibilidad de cambiarla vivían en un estado de duda: hice la elección correcta, quizá me equivoqué. Pero lo más interesante es que en nuestros experimentos, cuándo se le pregunta a las personas “¿en cuál de estas dos condiciones anteriores te gustaría estar?” siempre escogen “el poder elegir”. Es decir que esto es muy importante: sabemos que una de las dos situaciones hace a la gente más feliz que la otra, y sin embargo siempre escogemos la que no nos hace feliz.
Daniel Gilbert
Links:
http://www.ted.com/index.php/talks/view/id/97 En angles
http://www.rtve.es/tve/b/redes/semanal/prg345/frcontenido.htm Pots llegir l´entrevista
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