diumenge, 6 de desembre del 2009
Estoics
divendres, 27 de novembre del 2009
Nou?
dilluns, 23 de novembre del 2009
els... Algadins?

dimecres, 4 de novembre del 2009
Ciència
diumenge, 25 d’octubre del 2009
El dia clar ha acabat, hi som per la foscor.

Later, I came to see that Mr Dickens and Mr Wordsworth were thinking of men like me when they wrote their words. But most of all, I believe that William Shakespeare was. Mind you, I cannot always make sense of what he says, but it will come.
diumenge, 16 d’agost del 2009
Samsagaz
dissabte, 11 de juliol del 2009
Enllà de freds i boirosos monts...
Existe un sentimiento que, en mi opinión, solo se experimenta cuando se es un niño y se descubren los libros. Es una especie de burbujeo.Te entran ganas de leer todo lo que se haya imprimido antes de que se evapore.
Yo tuve que trazar mi propio mapa para este territoro sin cartografiar. Desde dirección llegaba el mensaje de que sí, los libros eran buena idea, pero lo cierto es que no recuerdo que nadie me diera ningún tipo de consejo. Tuve que valerme por mí mismo.
Ahora se me empieza a considerar un escritor para gente joven. Los profesores y los bibliotecarios me dicen: "Tus libros son muy populares entre los niños que no leen". Creo que se trata de un cumplido, solo que me gustaría que lo expresaran de otra forma.
Los mencionados bibliotecarios me cuentan que lo que los niños leen por gusto, en lo que de verdad están dispuestos a gastar dinero, esen fantasía, ciencia ficción y terror; y dicen que, si bien elevan sus plegarias en agradecimiento porque los niños lean cualquier cosa en esta era electrónica, ese hecho les preocupa.
No debería.
Hace poco hablé con un profesor que me había invitado a dar una charla en su escuela. Estaba teniendo problemillas con el jefe de estudios, que consideraba la fantasía como algo de dudosa moral, irrelevante en el mundo de los años noventa y escapista.
¿De dudosa moral? A grandes rasgos, casi toda la fantasía se aprobaría sin problemas en un hogar de la época victoriana. La moralidadque tienen la fantasía y el terror es, en esencia, la moral estricta del cuento de hadas. Degollan al vampiro, tiran al alien por laesclusa, derrotan al malvado señor oscuro y (tal vez sufriendo algunas pérdidas) triunfa el Bien. No porque disponga de mejor armamento, sino porque tiene a la Providencia de su parte. Vengan las hordas de trasgos, vengan los terribles desafíos ambientales, vengan las babosas mutadas gigantes si no hay más remedio, pero venga también la Esperanza. Puede ser una esperanza frágil fruto de las fuerzas de flaqueza, un espadón arturiano en el ocaso, pero sepamos queno estamos viviendo en vano.
Puede que la literatura clásica de fantasía ponga a los niños en contacto con lo oculto, pero lo hace de una forma más sana que loque de otra forma ocurriría en esta sociedad nuestra, tan extraña. Si te hablan de los vampiros, es bueno que al mismo tiempo te hablen de las estacas.
Por lo que respecta al escapismo, no tengo demasiados problemas con la palabra. El escapismo no tiene nada malo. Lo que se debe considerar, sin embargo, es de qué se escapa y hacia dónde.
Cuando era un lector afectado por la sed repentina, el primer lugar al que escapé fue lo que entonces se llamaba el Espacio Exterior. Leía mucha ciencia ficción, que como he dicho es solamente un subconjunto de la fantasía creado en el siglo XX. Y en términos estrictamente literarios, buena parte de ella era malísima. Pero la mente humana posee una saludable tendencia natural a despajar lo bueno dela basura. Lo que me ocurrió a mí fue que la literatura escapista me permitió escapar hacia el mundo real.
¿Irrelevante? La primera mención que encontré a la antigua civilización griega fue en un libro de fantasía. Pero en los años cincuenta la mayoría de colegios enseñaban historia de la siguiente manera: estaban los romanos, que tenían muchos baños, construyeron algunas carreteras y se fueron. Luego hubo un montón de trabajo indigno y penalidades hasta que llegaron los normandos y empezó oficialmente la historia.
También dábamos ciencia... más o menos. Yuri Gagarin daba vueltas porencima de nuestras cabezas. No recuerdo que nadie del colegio lo mencionase jamás. Ni siquiera recuerdo a nadie diciéndonos que la ciencia, contrariamente a lo que nos habían hecho creer, no era aquello de trastear con imanes y productos químicos, sino una forma de mirarel Universo La ciencia ficción no paraba de mirar el Universo. No me disculparé por haberla disfrutado. Vivimos en un mundo de ciencia ficción. Tres kilómetros hacia abajo y nos freímos, tres kilómetros hacia arribay nos cuesta respirar; y hay una posibilidad pequeña pero importante,dadas sus consecuencias para nosotros, de que en los próximos mil años se estrelle contra el planeta un cometa grande o un asteroide. No me lo invento. No me quita el sueño. Pero averiguarlo con solo unos trece años te abre un poquito los ojos. Para empezar, pone al acné en su sitio.
Esos otros mundos de allá fuera, del espacio, me hicieron interesarme por este de aquí abajo. Hay un paso mental pequeño de los viajest emporales a la paleontología, de la fantasía de espada y brujería a la mitología y la historia antigua. La verdad es más rara que la ficción; no hubo nada en la fantasía que me cautivase tanto como leer la evolución de la humanidad: protobabosa, reptil, ardilla bambú, graduado en arte de Oxford o Cambridge y, finalmente, mamífero capazde emplear utensilios. Encontré por primera vez palabras como "ecologista" o "sobrepoblación" en libros de ciencia ficción a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, mucho antes de que se pusieran de moda.
También conocí la palabra "neotenia", que significa "permanecer joven". Es una cosa que los humanos hemos desarrollado hasta convertirla en rasgo evolutivo. Los otros animales tienen de jóvenes gran curiosidad por el Mundo, flexibilidad en sus reacciones y una capacidad para el juego que pierden a medida que crecen. Como especie, nosotros las hemos retenido. Como especie, nos tiramos el día metiendo los dedos en el enchufe del Universo para ver qué pasa. Es una característica que puede salvarlos o matarnos, pero vaya si no es lo que nos hace ser humanos. Prefiero acompañarme de gente mirando a Marte que de gente mirando el ombligo de la humanidad. Los otros mundos son mejores que la pelusa.
Por tanto, no nos asustemos cuando los niños leen fantasía. Es el abono de una mente sana. Estimula los nodos inquisitivos, y existen pruebas de que una vida fantástica interna es tan buena y necesaria para un niño como lo es un suelo rico para una planta. Por las mismas razones aproximadamente.
Saludo a la fantasía como la dieta apropiada para el alma en crecimiento. En ella está toda la vida humana: un código moral, un sentido del orden y, en ocasiones, cosas verdes y gigantescas con dientes. Hay otros libros que leer, y espero que los niños que empiecen con la fantasía los lean. Yo lo hice. Pero todos hemos de empezar poralgo.
Uno de los novelistas más famosos de principios de siglo fue G.K.Chesterton. En su época se atacaba a los cuentos de hadas por casi los mismos motivos con que ahora, en algunos colegios, se prohíben de forma encubierta los libros que llevan la palabra "bruja" en el título. Él dijo: "Se condena a los cuentos de hadas porque dicen a los niños que hay dragones. Pero los niños siempre han sabido que había dragones. Los cuentos de hadas dicen a los niños que a los dragones se les puede matar".
Terry Pratchett, 1994
dissabte, 14 de març del 2009
Tècnics?
Muchos estudiantes con inclinaciones técnicas o intelectuales eligen carreras de ingeniería, ciencia o campos de orientación tecnológica porqué se ven trabajando con cosas mejor que con otras personas; en el peor de los casos, esperan trabajar con otras personas parecidas a ellos. Rara vez su experiencia educativa les abre los ojos al hecho de que algún día tendrán que explicarle sus ideas a otros, convencerlos del valor de sus opiniones y venderles sus ideas y a ellos mismos. Como corderos inocentes, entran en los entornos políticos de grandes organizaciones dando por sentado que sus magníficas ideas se venderán por sí solas, que sólo un estúpido dejaría de comprender el valor de sus contribuciones.Font imatge:http://www.blogseitb.com/inteligenciaemocional/2007/06/13/inteligencia-social/
Karl Albrecht. 2007. Inteligencia social
dijous, 26 de febrer del 2009
Esclaus...història?
La primera era el miedo: no querían morir, por más sufrimiento que les causara la vida. Aceptaban el desprecio de reyes y señores adictos a la violencia, para quienes esclavizar a seres humanos y domesticar animales formaba parte de la misma búsqueda de poder y la comodidad. Pero también los esclavos soportaban ser tratados como animales, ser comprados y vendidos, que les afeitaran la cabeza, los marcaran, los golpearan y les pusieran nombres despectivo. Antes de que se secuestrara a doce millones de africanos para convertirlos en esclavos en el Nuevo Mundo, la mayor parte de las víctimas eran eslavos y dieron nombre a la esclavitud. Perseguidos por romanos, cristianos, musulmanes, vikingos y tártaros, eran exportados por el mundo entero. Eslavo pasó a significar extranjero. El miedo ha sido casi siempre más poderoso que el deseo de libertad: el ser humano no ha nacido libre. Ante todo hubo esclavitud porqué quienes deseaban que se les dejaran en paz no podían eludir a quienes disfrutaban con la violencia. Los violentos han triunfado a lo largo de una gran parte de la historia, pues fomentaban el miedo connatural a todos los seres humanos.
En segundo lugar, las personas se hacen esclavas "voluntariamente". En el Mexico azteca, la mayoría de esclavos decidían serlo - esta es la expresión- vencidos por la depresión y deseando liberarse de sus responsabilidades. Se trataba, por ejemplo, de jugadores de patolli - juego de pelota nacional - retirados, arruinados por su adicción al deporte, o mujeres cansadas del amor, y que preferían la seguridad de tener algo que comer; el fundamento del contrato de esclavitud consistía en que un esclavo debía ser alimentado; de lo contrario, había que liberarlo. Entre los siglos XV y XVIII, una décima parte de los moscovitas se convirtieron en esclavos, llegando así a haber más esclavos que ciudadanos. Su sociedad de frontera se formó sin institucones caritativas. Un historiador norteamericano ha comparado a esos esclavos con los americanos pobres que viven de la asistencia social. La esclavitud era en Rusia una especie de casa de empeños para personas que no tenían otra cosa que vender que a sí mismos.
Una tercera parte de los esclavos solía vivir en situación de fuga, pero habitualmente regresaban, exhaustos de libertad, incapaces de desprenderse de su mentalidad de prisioneros. El tercer tipo de esclavo era el antepasado del actual ejecutivo o del burócrata ambicionso. La posesión de esclavos daba prestigio; ser esclavo significaba trabajar. Por ello, los aristócratas romanos se negaban a ser funicionarios del emperador. Así, los emperadores tuvieron que iniciar la burocracia recurriendo a los esclavos, y los aristócrats los emplearon también para gestionar sus haciendas. Los imperios otomano y chino fueron administrados a menudo por esclavos, a veces eunucos, que ascendieron a los puestos más elevados. La castración garantizaba que ponían la lealtad al Estado por delatne de la familia. No hay estadísticas que nos digan cuántas personas estan hoy moralmente castradas por sus patronos. La solución a la esclavitud no fue su abolición, o, por lo menos no fue una solución completa, pues se inventaron nuevas formas de esclavitud con otros nombres. Hoy en día, quienes prefieren hacer lo que se les dice en vez de pensar por si mismos y asumir sus responsabilidades - una tercera parte de los británicos dicen preferirlo así, según una encuesta - son los herederos espirituales de los esclavos vountarios de Rusia. Es importante recordar que ser libre resulta fatigoso, y hasta agotador; y, en épocas de extenuación, el amor a la libertad ha declinado siempre, por más que de boquilla se afirme lo contrario.
Theodore Zeldin. 1994. Historia intima de la humanidad.
dilluns, 19 de gener del 2009
Oficialejant i sargentejant
Terry Pratchett. 2008. El quinto elefante.
- Yo no tengo ni idea de cómo se hace lo de oficialear.- Nadie sabe cómo oficialear, Fred. Es por eso que son oficiales. Si supieran lo más mínimo serían sargentos.La cara del sargento Colon se volvió a fruncir entre pensamientos desesperados. Como hombre que llevaba toda la vida de uniforme, que había encontrado su tuerca con tres galones siendo muy joven, suscribía de forma automática e inconsciente la creencia de que los oficiales en su conjunto no eran capaces de ponerse los pantalones con un mapa. A Vimes y a Zanahoria los excluía deliberadamente de la lista y los elevaba al rango de sargento honorario.
Terry Pratchett. 2008. El quinto elefante.
dimarts, 6 de gener del 2009
Homes i dones
Terry Pratchett. 2008. El quinto elefante.