dimarts, 1 d’abril del 2008

L'esperança i la por

No tenemos ni idea de prever nuestro propio estado emocional futuro, y sobreestimamos la duración o la intensidad de futuros estados emocionales (impact bias)

El “yo” actual es muy patoso a la hora de empatizar con el “yo” futuro, de ser realmente capaces de ponernos en el lugar de la persona que vamos a ser. Todos hemos tenido esta experiencia, hacemos una gran comida familiar en vacaciones y comemos y comemos y comemos, y al final de la comida decimos: nunca más voy a comer. Y si alguien pregunta: ¿qué te gustaría desayunar mañana? Dices: mañana no tendré hambre. Tu “yo” actual ha comido tanto que no puede concebir la idea de un “yo futuro” con hambre. Cuando nos encontramos en cualquier clase de estado emocional: hambre, excitación sexual, miedo, alegría, nos resulta muy difícil imaginar que nuestros “yos” futuros no se encontrarán exactamente en el mismo estado. (vacio de empatia)
Cuando experimentamos traumas verdaderos, que en realidad nos afectan, nos hieren, afectan nuestra autoestima o ponen en peligro la felicidad, es cuando se activa el sistema inmunológico psicológico; por ejemplo un divorcio, la muerte de los padres, la pérdida del trabajo... estos son sucesos muy importantes en la vida, y en cuanto suceden el sistema inmunológico psicológico se activa y ayuda a la persona a encontrar de nuevo la felicidad. Los traumas pequeños, lo que podemos denominar “contrariedades”, no tienen suficiente poder para activar el sistema inmunológico psicológico, o sea que aunque nos hacen sentirnos un poco mal, seguimos sintiéndonos un poco mal. Quizá una forma mejor de explicar esto es que la gente no racionaliza los traumas muy pequeños, pero si me abandona mi mujer yo diré: “nunca fue la mujer para mi y soy más feliz sin ella...”

"El beneficio de no cometer este error aparenta ser un poco más de felicidad" dice. "Cuando escoges entre dos trabajos, no sudarias tanto porque dirias: 'Sabes, seré feliz de las dos maneras. Me adapataré a las circunstancias, así que no tiene sentido que me rompa la cabeza durante la próxima semana'. Pero quizás nuestras caricaturas del futuro - estas previsiones sobredimensionadas de como de bueno o malo será - quizás són estas previsiones ilusorias que nos mantienen en movimiento en una dirección sobre la otra. Quizás no queremos una sociedad que se encoja de hombros y diga, 'Realmente, no veo la diferencia'.

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Biaixos en la presa de decisió: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_cognitive_biases

Font de la imatge: http://manumore.blogspot.com/