dissabte, 9 d’octubre del 2010

La frontera

hay diez centímetros de silencio

entre tus manos y mis manos

una frontera de palabras no dichas

entre tus labios y mis labios

y algo que brilla así de triste

entre tus ojos y mis ojos


claro que la soledad no viene sola


si se mira por sobre el hombro mustio

de nuestras soledades

se vera un largo y compacto imposible

un sencillo respeto por terceros o cuartos

ese percance de ser buenagente


después de la alegría

después de la plenitud

después del amor

viene la soledad


conforme

pero

que vendrá después

de la soledad


a veces no me siento

tan solo

si imagino

mejor dicho si se

que mas allá de mi soledad

y de la tuya

otra vez estas vos

aunque sea preguntándote a solas

que vendrá después

de la soledad.


Mario Benedetti