
Nunca he abrigado el deseo de acabar con la pobreza o salvar a mujeres caídas. Desconfío profundamente, siempre ha sido así, de quienes quieren hacer estas cosas: por regla general hacen más mal que bien y, a tenor de mi experiencia, su deseo de poder, de controlar a los demás, es mucho mayor que el de cualquier hombre de negocios.
Iain Pears. 2009. La caída de John Stone.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada