diumenge, 27 de gener del 2008

Escoltem

Font: bombollesdemar.blogspot.com

Cuando amamos queremos hablar de la persona amada, queremos mostrarla como un trofeo emocional. La investimos con el poder para hacer a los demás lo que nos ha hecho a nosotros; una esperanza vana, pues los amantes de los demás nos interesan poco.

Pero escuchamos pacientemente, como deben hacer los amigos, tal como hizo Isabel en ese momento, absteniéndose de hacer ningún comentario, aparte de alentar el relato y la confesión que conllevaba sobre la fragilidad y la esperanza humana.
Alexander McCall Smith. 2005. El club filosófico de los domingos.