dissabte, 1 de gener del 2011

Decisions?

A veces, cuando voy solo a la granja (...) me viene a la mente las palabras de Publio Airo: Amor animi arbitrio sumitur, non ponitur: decidimos amar, pero no dejar de amar. Fue una de las pocas enseñanzas que mi borracho profesor particular me transmitió durante mi infancia en Burlington. Creo que puede aplicarse tanto a Anna como a mi padre, aunque quizá en sentidos opuestos. Jamás podré decidir dejar de amar a Anna; está hondamente grabada en mi corazón, como una veta en la roca de las profundidades de la Tierra. Y, aunque habría preferido no amar a mi padre, no pude evitarlo.
Lauren Groff. 2008. Los monstruos de Templeton.